Artemisia Gentileschi, hija mayor de Orazio Gentileschi, nace en Roma en 1593. Fue introducida en la pintura en el taller de su padre, quien reconoce su coraje y talento. Dado que el acceso a la enseñanza de las academias profesionales de Bellas Artes era exclusivamente masculino, y por tanto le estaba prohibido, su padre le dio un preceptor privado, Agostino Tassi, el cual acabaría violándola. Orazio lo denunció ante el tribunal papal, y después de un juicio en el que se humilló y torturó a Artemisa, Tassi fue condenado a un año de prisión. La pintura Judith decapitando a Holofernes (1612 – 1613) ha sido interpretada en clave psicológica y psicoanalítica, como un deseo de venganza respecto a la violencia que ella había sufrido.
Artemisia Gentileschi fue una de las pocas pintoras del periodo renacentista que pudo trabajar y vivir como artista. Su obra, marginada de los libros de historia hasta hace dos décadas, es conocida en la actualidad.
Algunas de sus pinturas se atribuyen a sus contemporáneos masculinos.
Artemisia Gentileschi fue una de las pocas pintoras del periodo renacentista que pudo trabajar y vivir como artista. Su obra, marginada de los libros de historia hasta hace dos décadas, es conocida en la actualidad.
Algunas de sus pinturas se atribuyen a sus contemporáneos masculinos.



1 comentarios:
(No sabia donde colocar mi comentario por lo que lo coloco aqui)
Tu espacio me invita a escribir unas palbras, le regala plumaje nuevo a mis alas y sin miedo ni prejuicios me anima a expresarme.
Gracias
MUJER, una palabra que trae añadidas otras (no necesariamente acertadas). Cuando alguien dice Mujer, se añade eso de, maternal, instinto, fragilidad, protección, femineidad, romantisismo, sencibilidad y otras tantas.
En cambio pocas veces aparecen añadidas esas (tan importantes y fundamentales) como; fuerza, valentía, endereza, optimismo, coraje, pasiencia, escuchar y sobre todo SILENCIO.
Un silencio que aveces se confunde con amnegación o sufrimiento, pero que en realidad no es un silencio reprimido. Nosotras, en particular nosotras, hemos sido dotadas (o bendecidas si os gusta más) de pensamiento razonado, de control ante impulsos que puedan "dañar" (perjudicar) a nuestro entorno, de escuchar lo que decimos y de callar (muchas veces) cuando nos conviene.
Como todo SER, somos "Unicas e Irrepetibles", tenemos fama de hablar mucho de ser conversadoras (charlatanas como dicen en mi tierra)pero pocos han reparado en este detalle o denominador común, que nos hace casi "hermanas". EL SILENCIO
Porque... ¿cúanto hemos callado? y ¿cúanto hemos dicho con nuestro silencio? Generalmente al hacernos esta pregunta la balanza parece equiparace y una tenue sonrisa que se dibuja borrosa en nuestro rostro haciendonos sentir orgullosas de ser, Fuertes, Valientes, Desididas, Pasientes... MUJERES.
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